domingo, 26 de agosto de 2018

Un dorsal y el Territorio Delta...

...han servido una vez más para reconciliarme con el running. 
Tras el enésimo parón por lesión (esta vez una pubalgia) que me ha tenido parada desde el 8 de abril hasta bien entrado Julio, he vuelto a trotar con mucho miedo. Miedo a que volviera a salir la molestia en el pubis, o en los abdominales, o en los abductores. Sí porque esta lesión es multifacética y las alarmas pueden saltar en varios puntos. 
La vuelta, cómplices también los años que aumentan, ha sido casi traumática. Hemos tenido un verano muy calurosos, con picos de temperaturas en agosto de más de 40 grados. He empezado a trotar por Bcn y el Delta, he seguido trotando mientras estábamos de vacaciones en Francia … pero vaya agonías para llegar a los 30' de arrastre. A pesar de los 3 meses dándole a los pedales (vacaciones incluidas) el calor no daba posibilidad de volver a correr dignamente. 
Pero parece que finalmente estoy viendo la luz.  
He salido un par de mañanas a las 5:30, ha llegado una perturbación que ha dejado muy poca agua pero sí algo más de nubes y algunos grados menos de temperatura. 
Y ayer he corrido los 2000m de La Farga, dentro de las #FMSants,  con fines solidarios para la @FundacionDravet #RetoDravet. Y a pesar de no querer y no estar preparada por hacerlo, he competido. 
Y me he ido para casa contenta y animada, hasta diría confiada. 
5ª de la general y 1ª veterana 1966-1981. El crono, todo cabezonería, 8'17" (algo corta, dice el Garmin) 
Una hora y media antes había salido a entrenar, 40' fresquitos. 
Y hoy 10,50 km sub 5' por mi amado Delta de Llobregat, pisando tierra, viendo que ya es temporada de calabazas y que siguen conviviendo golondrinas, patos y garcetas, y también una garza marina. 
Quizás pueda llegar a correr el maratón de Valencia. La preparación especifica en principio empieza el próximo domingo 2 de Septiembre. 
Hubiera sido preparar un maratón empezando desde cero. Desafortunadamente no hubiera sido la primera vez y en las anteriores al final me había salido bien la jugada. 
Pero ahora me siento capaz de decir que no empiezo desde cero sino desde 1+

martes, 17 de marzo de 2015

SAUCONY TRIUMPH ISO - WOW (que no Whoa)

No suelo hacer valoración de materiales. Reconozco cuando algo me vale pero soy de la idea que lo que me vale a mí, no vale para otros/as así que no soy de aconsejar, sobre todo zapatillas. Pero este finde he probado unas Saucony Triumph ISO y me he quedado prendada.  Muchos de vosotros saben que desde hace un par de años suelo usar otra marca, y ya voy por el 6º par del mismo modelo.  Pero tampoco son mi patrocinador oficial :) así que hay espacio para probar nuevas marcas y modelos.
Así que el pasado viernes volvía del trabajo pitando para dar un paseo rápido por la Expo Sport del Maratón de Barcelona, aprovechando que todavía no había mucha gente. Hice un rápido test con las nuevas Fresh Foam de New Balance (unos 4 kms al trote por las cuestas de Montjüic) y cuando estaba a punto de salir, pasé a saludar amigos y conocidos de los varios stands. Justo cuando saludaba a Xavier (que hace poco ha pasado de Asics a Saucony) él me pidió si podía sacarme una foto para publicar en las RRSS que durante los días de la feria había posibilidad de testar el nuevo modelo estrella de la casa: Triumph ISO. Se me había escapado que había una promoción que permitía probar las zapatillas y entrar automáticamente en un sorteo de un par para chica y uno para chico.
Reconozco que había leído algo respecto a este modelo de Saucony  pero al ver las fotos me había parecido demasiado zapato para mis 50 kg. Pero es cierto que, además de escuchar lo que me decía Xavier, solo con tenerlas entre las manos había empezado a cambiar idea.  Así que me animé y le comenté que iba a volver el sábado si me permitía hacer todo el entreno que tocaba con las zapas de Saucony. En principio la promoción permitía de rodar libremente alrededor de una media hora. A mí me tocaban 10’ calentando + 50’ progresivos de 5’ a 4’20” + 10’ enfriando. La idea era de bajar a la Barceloneta, hacer allí el progresivo y volver para arriba. Con amenaza de lluvia. Permiso acordado.
Y el sábado, a pesar de la climatología inestable, a las 10 me presenté en el stand de Saucony y me calcé las Triumph ISO. 
Todavía sobre moqueta ...
Unos guantes.
Hasta poniendo mis plantillas.
Suaves, horma bien ancha sin que el pie vaya suelto, amortiguación en la parte trasera pero también en la delantera (cosa que por ejemplo las zapas que uso habitualmente no llevan) .
Sensación de comodidad.
Faltaba probarlas en el asfalto.
Decidí bajar por el Parallelo para hacer los 10’ de calentamiento. Asfalto nuevo, leve bajada y sol que de repente hizo que me sobrara el chubasquierito ligero que llevaba. 
Desde Colón y hasta más allá del polideportivo de la Marbella, ida y vuelta, a probar este progresivo (es uno de los entrenos que más odio. Nunca consigo que me salga bien, me paso siempre al inicio y luego acabo prácticamente sentada y tirando de orgullo para hacer el final rápido).
Desde enseguida muy cómoda, y en vez de empezar a 5’/km me meto los primeros kms por debajo de 4’50”. Lo malo es que a esta hora del sábado por el paseo marítimo entrenan demasiados amigos y conocidos así que tuve más interrupciones de lo que me hubiera gustado. Pero ver caras conocidas siempre es un placer.
Durante el entreno pisé asfalto, tablas de madera sintética, tierra, piedras, un poco de todo. Y, a pesar de lo que me ocurre últimamente, en ningún momento noté carga en el tibial o aquellos antipáticos pinchazos de los isquios en la inserción con el glúteo.
Las zapatillas muy estables, la pisada muy cómoda y la forma de la punta hacia arriba es efectivamente una gran ayuda en el momento de  dejar el suelo para empezar una nueva zancada.
Cómodas, cómodas, cómodas. Y la mar de ligeras. Tanto a gusto me he encontrado, que entre una cosa y otra me han salido casi 17 km , los últimos con un chaparrón que me ha caído encima cuando casi estaba en la feria. Track entreno progresivo  
Una vez en casa, cantando las mil maravillas de las zapas me tocó volver a la feria con Jon para que él también las probaras. 20,53 km totales de entreno. 


En fin, unas zapas que ya están en la lista de deseos de cara a la preparación de Berlín. A ver si tengo suerte y me tocan por el sorteo!!! Y si no, tocará comprarlas!
Si queréis leer más sobre estas zapatillas nada mejor que el análisis a fondo de Foroatletismo  

domingo, 8 de febrero de 2015

Era Wilson Kipsang, no era Andrés Iniesta

Ayer, viernes 30 de enero, era día laborable y de clase en las escuelas.
Quiero pensar que fue este el motivo por qué, en la céntrica tienda de Adidas del Paseo de Gracia barcelonés, a pesar de haberse anunciado que iba a estar Wilson Kipsang, no se presentó NADIE.
A ver si se me pega algo 

Y he cogido como ejemplo de comparación Iniesta, porque coger Messi o Cristiano hubiera sido injusto. Que estos dos si echan un pedo, o vomitan o cambian novia … tenemos la Bolsa de Madrid que sube o baja de los 10.500 puntos . Iniesta es un tío millonario que juega al futbol, y que tiene sus seguidores pero …pero sigue siendo un tio con una vida algo normal …y encima diría sosilla. No creo que nadie de los que puedan leer este post, tendrían una vida tan normal como él … vamos, que alguna alegría de más nos la daríamos. O por lo menos se enterarían unos cuantos de lo que hacemos o no hacemos.
Pero, convócame un dia Iniesta en una tienda de material deportivo … y estoy segura que se presenta el mundo entero: parados, gente con trabajo que se inventa una gripe para estar de baja, chavales de cualquier edad que hacen campana … y que hay que contratar por lo menos un par de seguratas para parar la muchedumbre en la puerta.
Y no, como Wilson Kipsang es un tío que no juega al futbol sino que corre carreras de fondo (10K, medios maratones y maratones), no tiene ni una pizca del gancho que tienen los que acabo de nombrar y cualquier otro futbolista o en menor medida jugador de básquet o de tennis.
Y todo esto a pesar que no es un corredor cualquiera. No es uno de los 20.000 participantes (o finishers, como tanto le gusta a la gente) de la Cursa dels Bombers. Es un atleta que hasta hace poco más de un año era el que más rápido había corrido un maratón, con un crono de 2h03’23”. Y a pesar de que en Septiembre 2014 Kimetto le ha arrebatado el récord de los 42,195m es el único atleta en el mundo capaz de acabar 5 maratones por debajo de las 2h05’. Ha vencido el maratón de Londres en 2012 y 2014 aunque en el de los JJOO sólo haya podido con la medalla de bronce. En Noviembre de 2014 ha ganado el maratón de NY haciéndose así también con el título del WorldMarathon Majors Series de la temporada 2013-2014.
Y allí estaba, rodeado de su equipo, representantes, fotógrafos, entrevistadores de los varios medios pero la mar de tranquilo y sonriente. Dando vueltas por la tienda, mirando el género, tocando los tejidos y hasta mirando las etiquetas de los precios. Sonriendo a los clientes que no tenían ni idea de quien tenían al lado. Todos buscando las últimas botas de Messi o las prendas de la colección de Stella Mc Cartney .
Solo un chico se animó a sacarse una foto cuando los posicionaron delante de un mural gigante con foto de Messi.

Yo encantada, ya que tuve tiempo de hablar con gente de la Federación Catalana de Atletismo, sacarme foto con Kipsang, volver a compartir charla y foto con Javier Zapata y disfrutar en directo de preguntas y respuesta.
Foto ritual cuando me cruzo con Javier Zapata











Y el día siguiente, en la feria, otra vez se el veía disponible, sonriente y con mucha paciencia porque aquí sí que había gente a la que le gusta el atletismo. 12.000 corredores que pasaban por allí para recoger sus dorsales y camisetas para La Mitja del día después.
Y una vez más, antes y después de la carrera, disponible para fotos, sonrisas, charletas.
Qué campeón. En Todo.
Y qué ejemplo tendría que ser por muchos “campeones” del balompié.
Pero solo es Wilson Kipsang.
Yo ya tengo billete para volver a verle en directo: el 26 de Abril estaremos en Londres para seguir de cerca lo que parece va a ser el maratón de la década. 


Vídeo  Resumen de LaMitja 2015 en VOTV 


martes, 3 de febrero de 2015

Querido MASTECHEF (Masterchef Junior)

Empezaré diciendo que soy seguidora del programa. Me gusta más que otros que han ido apareciendo en varios canales de televisión y en la mayoría de los casos, y por suerte, han desaparecido.  Me he mirado la versión adulta y la de niños. Y aquí estoy, este año también.
Pero, tengo una par de cosas por deciros y utilizo este blog que no por nada se llama “Correr y Comer”.
Entiendo perfectamente que los protagonistas de estos últimos episodios son niños. Qué pero son niños dotados de curiosidad y de algo de talento por la cocina, y que evidentemente en casa tienen a alguien (una madre, una abuela o un padre o un abuelo) que ha sabido capturar la atención de estos pequeños y que sobre todo se ha fiado en dejarles utilizar cuchillos y hacer cosas (utilizar fuego, planchas, hornos) que para la mayoría de chavalines entre 10 y 12 años podrían resultar peligrosas.
Y entiendo que para que el programa sea variado y no se repita hay que montar pruebas que van desde los platos más clásicos de la cocina española a las “esferificaciones”  y a los trampantojos.
Hasta aquí todo bien.
Pero, una cosa que he notado en más de un episodio es que se ha literalmente maltratado la cocina italiana. En todos los casos en que ha salido a colación, ha sido toda una secuencia de despropósitos, imprecisiones y horrores. Pizza, Cannelloni, Pasta. No se ha librado ningún plato.
Ha tocado el episodio donde tenían que hacer pizza (piTza, como decía Teresa).
Plato típicamente italiano, que más sencillo lo haces,  mejor. Que si así es, podrás saborear una masa crujiente  en su punto de sal, un tomate de calidad, bien maduro, con notas dulces y un punto de amargura. Y qué decir del sabor de una buena Mozzarella (no necesariamente de búfala, que parece que en Italia comemos solo aquella) en vez de todo tipo de queso? De estos de 4 colores para fundir y que te venden en sobres con la etiqueta “Especial Pizza” (ni rastro de mozzarella: hay Gouda, Cheddar, Edam  y no sé qué más). La pizza hay que  tratarla exactamente como la paella: no se trata de un arroz con todo tipo de ingrediente añadido. Como si más cosas le metemos, más rica es ella y más creativos nosotros. No. No es un caso si la reina de las pizzas es la Margarita. Cuando se ha descubierto que la prueba iba a ser preparar una pizza, la “simpática” Teresa ha espetado: “nooooo, a mí no me gusta la pitza! Aparte un poco la de sobrasada y queso”. Qué pizza es esta? Donde han encontrado esta receta? Quien se la prepara? Su madre? Es la misma madre que le ha enseñado los secretos de la cocina? (SIC).
Pero tranquilos, que no es la primera ni la última que me horrorizo delante del tratamiento que se da a la pizza. Cuando me mudé a vivir a España, hace ya 10 años, flipaba en colores viendo por televisión que Telepizza sacaba nuevos sabores “Pizza Lasaña” (consiguiendo estropear ambos platos, supongo. Los dos, banderas del buen comer itálico) o “Pizza Carbonara” o “Pizza con el borde hecho de croquetas rellenas de queso fundido”…
Tiene que ser un pasatiempo nacional español esto de coger un plato italiano y hacer con él de todo y de más.
En el episodio de las semifinales ha salido “preparar un plato de pasta”. Cuando he oído esto he pensado “mejor apagas, y a la cama” . En la prueba anterior no les había visto manejarse bien ni con un plato muy típico de España, el arroz. Con la pasta las cosas no podían que ir a peor. Ya la veía venir.
Primero me ha sorprendido la elección de una de las salsas: “la Puttanesca”. No muy conocida ni utilizada tampoco en Italia (aparte donde es típica, en el Lazio y en Campania) olía,  si me perdonan el juego de palabras “a puteo”. Y cuando a Aina se ha dado la posibilidad de elegir quien iba a prepararla y ella escogía Guillermo, ya sabía yo que para el malagueño la aventura terminaba allí.  Y que tristeza ver el pobre Mauro acariciar las hojas de albahaca sin tener ni idea de que iba a hacer con ellas. Gli spaghetti alle Vongole eran quizás los más sencillos por preparar. Manuel ha sabido dar un toque, con el vino, pero me huele más a que querían este chico en la final.
Pero, cuidado, lo que más me ha horrorizado ha sido la “Pasta alla Carbonara” de Martina. Empiezo diciendo que “alla Carbonara” se hacen solo Spaghetti, o Pappardelle, no otro tipo de pasta. En Italia la pasta tiene unas reglas bien definidas que evidentemente no han conseguido cruzar el Mediterráneo. Tenemos un tipo de pasta casi para cada tipo de salsa. No existen solo “Spaghetti” y “Penne” o “Maccheroni” y “Fusilli (hélices)”. Hay penne rigate, tagliatelle, mezze penne, tortiglioni, pennette, trofie, spaghettoni, fettuccine, vermicelli, ditalini, orecchiette, perciatielli, sedani y miles de otros tipos de pasta. Mucho daño ha hecho la cadena “La Tagliatella” que se vende como italiana e italiana no es. Y que en sus menus pone una lista de salsas (casi todas con abuso de nata liquida) y te deja elegir el tipo de pasta que quieres que te hagan con la salsa que más te gusta. Sic.
Volviendo a la Carbonara de Martina . Hubo sofrito de cebolla, hubo panceta y hubo nata. De los tres ingredientes solo la panceta pertenece a la Carbonara. En la receta italiana la estrella es el huevo. Pues, en la preparación de Martina no hubo huevos. Y al no salirle los “fetuccini” hizo como unos raviolis con capas gruesas 5mm, rellenos de queso rallados (que seguro se habrá escapado durante la cocción ya que los raviolis no estaban sellados).
Mejor no hablar de cómo hizo Teresa el “Ragú alla Bolognese”. Que a la niña le tengo manía y me saldrían unas frases demasiado fuertes. Solo digo que, una vez más, hizo un "Sofrito", base de todos los platos que se preparan en España.

En fin , en unos minutos me pongo a ver la final. Ganará seguramente una chica, ya que el año pasado ganó un chico y que creo que Aina es efectivamente la más capaz y la más seria (aunque reconozco mi débil por Manuel, porque se parece a mi sobrinito).

Solo espero que no salga una receta italiana entre las pruebas finales. Que a lo mejor, por culpa de los nervios, me hacen guarrerías …


lunes, 22 de diciembre de 2014

5K de Viladecans - Campeonato de Catalunya de 5 km en ruta

Como ya he comentado varias veces, no me gustan las carreras que organiza José Luis Blanco y los motivos son principalmente dos:

  • no me gusta participar en eventos organizados/presentados/controlados por un atleta con un pasado manchado por temas de dopaje.
  • en los dos casos en que participé, sin todavía conocer el pasado de Blanco, hice unas marcas estratosféricas con respecto a lo que valía yo de verdad en aquel momento. La razón? Ambas carreras, cortas, y a lo grande. Os paso los tracks: 5K Sansi Viladecans 2011 y 5K Sansi El Masnou 2011. Os aseguro que en 2011 yo no bajaba de 4’30”/km ni en un kilómetro a seca. Coincidencias? Yo diría que 2 de 2 es demasiado para llamarlas coincidencias. El resultado es que quien ignora voluntariamente que la distancia no es correcta y se queda con que ha bajado de 25’ o 22’ o 20’ està la mar de contento (y por supuesto vuelve a competir en esta carrera que se le da tan bien para hacer MP). Pero si lo que te interesa es medirte en un 5K y resulta que te faltan centenares de metros…hombre, puede ser que le vea el lado negativo.

Ahora mismo recuerdo que participé en otra carrera organizada por él, gracias a la insistencia de un conocido que para entonces le ayudaba en la organización (quede claro que pagué mi inscripción regularmente): la Cursa de la Vila Olimpica (y resulta que el Campeonato de Catalunya de 10K en ruta se disputarà justo en esta carrera). Tiempazo otra vez! Yo que hasta entonces no había bajado de 44’ en 10K ni en mi mejores carreras! Fuera engaños; aquí el track. BINGO, 3 carreras de 3 cortas!

Con esta tercera experiencia consideraba acabada mi aventura en carreras organizadas por La Sansi. 

Pero, hace algo más que un mes, cuando la Federación Catalana de Atletismo publicó en su calendario que los Camp. de Catalunya de 5K y 10K en ruta se iban a disputar en eventos organizados por La Sansi, a pesar de llevarme un gran disgusto, decidí apuntarme. 
La razón? Desde esta temporada, siendo la tercera con ficha federativa en Catalunya y a pesar de ser extranjera, puedo competir con opción a las medallas catalanas. Y a quien no le hace ilusión una medalla “regional”, 28 años después de la ganada en mi Lombardía natía en 3000m? Aquí en España he competido ya en Camp. Nacionales de Medio Maratón y Maratón y siempre he puntuado por el podio grupal en la categoría veteranas, pero una medalla individual tiene otro sabor. El segundo motivo fue que, considerado que el recorrido estaba homologado por la Federación Catalana de Atletismo, pensaba que la carrera iba a resultar bien medida y quería saber cuánto valía en un 5K con perfil llano. En diciembre 2013, corrí en Terrassa una 5K en 21’04” pero entre cuestas y el ventaco que nos salió aquel día, el resultado me dejó con dudas.
Así que, con ilusión pero también con muchas dudas, me preparaba para la cita. 

Visitando la web y viendo la simulación del recorrido ya me había puesto nerviosa. He trabajado exactamente al lado del Parque de la Marina durante 2 años y os puedo asegurar que los polígonos alrededor del Viladecans Business Park y del CC La Marina, los domingos, tienen CERO tráfico, comercial y privado. O sea, no veía la necesidad de dar vueltas por el parque antes de meternos por las avenidas que hay , amplias, sin tráfico, sin obstáculos y con espacio para todos, sin demasiados giros y vueltas (Avenida del Siglo XXI, Avenida del Progres, Carrer de la Tecnología. Un par de vueltas y el 5000 está hecho). Mapa

Y qué va, lo que nos hemos encontrado ha sido: salida estrecha con caída incluida, laterales con obstáculos peligrosos como columnas de fundición y un camión al cual no habían ni cerrado el espejo exterior, giros que no se sabía si había que pasar por la calzada o por la acera o por el césped, falta de precinto en alguna esquina del parque (hay quien ha hecho recorrido mixto ruta-cross), falta de indicación de los km …vamos, a la aventura!!! Y es un Campeonato de Catalunya? 


Columnas en los laterales de la salida


Recorrido "perfectamente" precintado



Tras la carrera he tenido ocasión de hablar con otros participantes, hombres y mujeres, entre ellos una chica que ha ido a medalla y dos chicos que han entrado entre los 15 primeros. Y han opinado lo mismo que yo: salida muy peligrosa, giros inútiles por el parque con curvas sin precinto, falta de señalización de los kms, lío para saber si había que correr en la calzada o por la acera, etc .  Así que no son cosas que me sueño yo, o que solo yo veo.  

Os adjunto también unas fotos que hablan solas: nada de papeleras adicionales para que los corredores pudieran tirar sus latas de refresco al acabar la carrera. Las papeleras del parque no daban para tantos desechos y creo que es deber de la organización de una carrera organizar, incluido en el precio de la inscripción, un servicio tan básico como este.



Y también sobre uno de los temas que tanto van luciendo: ida y vuelta gratis en tren gracias a la convención con Renfe. Podías aprovechar de esta ventaja solo si ibas a buscar el dorsal el día anterior y si preguntabas explícitamente por el cupón, ya que no estaba en la bolsa del corredor. Lo malo es que tenías que canjearlo en una estación de Barcelona ciudad, para hacer ida y vuelta. Si la ida iba a tu cargo (porque no había podido ir a buscar dorsal el día anterior) en la estación de Viladecans no te validaban la sola vuelta. Así que tenías que pagártela tú mismo. Y si encima habías utilizado las cómodas duchas que se encontraban a solo 600m de la meta, ya la estación no la tenías a unos metros de la misma…
En fin, que ya sé que no participaré al Camp. de Catalunya de 10K en ruta, así como que ya no correré Nassos y que parece que el año que viene ni la Cursa de la Mercè (con el cariño que le tenía) porque se rumorea que esta también pasará a ser organizada por La Sansi.
Objetivo de la temporada, en Catalunya, la Mitja de Empuries. Hasta allí parece que todavía no han llegado. Cruzamos dedos.

PS: por la crónica, la carrera (que creo que le faltaban metros a pesar de no haber recortado en ninguna esquina) me ha salido en el Garmin de 5K exactos (que yo leo: carrera corta), y en 20’40” netos. 4ª de categoría F45 (que era lo que me esperaba, visto el listado de inscritas). No sé si la puedo considerar MP … 

PS2: por cierto, en las horas siguientes a la carrera a través de twitter el CM (?) de la cuenta de La Sansi me ha contestado con unos tuits diciendo de #nomentir sobre sus carreras :)

PS3: lamentablemente del vídeo de la salida así como de los reportajes fotograficos, en los días siguientes a la carrera se han borrado los momentos y las imagenes de la caída .... qué majos!

Primera curva y ya no se sabe si hay que ir por la calzada o por la acera (foto JJ Vico)



lunes, 20 de octubre de 2014

Medio Maratón Valencia 2014

Tras el chasco doble que nos llevamos en 2013 (abandono para los dos) , hace unos meses, una vez confirmado que el Campeonato de España de maratón iba a disputarse otra vez en Donosti a final de noviembre, decidimos volver a Valencia para testar nuestro estado de forma.

Pero a inicio de verano para mí las cosas se torcían otra vez: tendinopatía severa en el Aquiles izquierdo y todo julio y agosto en el dique seco. Así que, mientras Jon iba afinando un estado de forma que en este 2014 le está regalando unas cuantas satisfacciones, yo tenía que revisar a la baja mis objetivos. Si la iba a correr, había que prepararla en 1 mes y seguro no ir a por MP. 

Esta carrera nos da buenas ondas, tenemos algún conocido allí en Valencia, casi todos corredores, y es un placer volver a coincidir, aunque este año no iba a ser posible ver el gran Fran Corredor. Justo hace un año, en ocasión de la media de Valencia, tuvimos la suerte de conocerle en persona. Así como a los chicos de Foroatletismo, Raquel y Salva. Vamos, que volvíamos a gusto!

Más allá de como acabó la carrera en 2013, nos pareció que la Media Maratón de Valencia tenía mucho que enseñar a la de Barcelona. Sí, en Barcelona corren más personas, pero la organización y el trato al corredor no tienen nada a que ver y los fallos y deficiencias de Barcelona no son justificables por el mayor número de concursantes (que pagan todos el mismo dinero, excepto elite e invitados). El precio de la inscripción es muy similar pero los servicios al corredor no tienen nada a que ver. 

Este año nos fuimos para allá al sábado por la mañana, en horario comodo, con el tren que salía de Sants a las 9.30 y llegada a las 13.00. Tiempo de pasar rápidamente por el hotel, dejar las maletas e ir casi corriendo al Tinglado 4 del puerto, donde en la planta de arriba entregaban los dorsales y en la de abajo, la bolsa del corredor. En el mismo espacio de la planta baja había una decena de stands de tiendas de deporte, venta de productos dietéticos y varias asociaciones que presentaban sus carreras. Se notaba el cambio de patrocinador técnico: desde Adidas, que el 2013 tenía un stand enorme en colaboración con EvasionRunning , este año se había cambiado a Luanvi, que tenía un espacio bastante más reducido y de hecho una variedad de productos mínima. Pero, oiga, la camiseta es de un tejido muy bueno, finita pero con acabado de buen nivel. 

Dorsales puestos!


Tras comer en el portón del mar (sugerencia de los chicos de Foroatletismo y del mismísimo Carles Castillejo) nos fuimos al hotel para estirar las piernas, para luego irnos a visitar la recién estrenada tienda de EvasionRunning en frente al mercado de Colón y aprovechar de paso para poner voz y cara a Cristina Mitre, la polifacética y multitasks creadora de #MQCbyCrisMitre. Y también volver a ver (y sacarme foto) con Marta Esteban, corredora de nivel con la cual comparto pasión para este deporte y por los mininos J

Con Cris Mitre


Con Marta Esteban

Salidos de allí, cena rápida en el Restaurante 500 (italiano) con unos chicos de Barcelona que de vez en cuando entrenan en pista con Jon.
A las 23, al sobre!
Despertador a las 6.45, los dos chicos de Barcelona vendrán a desayunar a nuestro hotel, que se ha portado muy bien con los corredores y ha adelantado el desayuno (que en fin de semana empiezan a servir habitualmente más tarde) e incluido en la tarifa – muy económica, por cierto 46€ la noche para una habitación doble – el late chek-out.
Subimos para los últimos detalles y nos vamos hacia la salida trotando (unos 2 kms) para luego seguir calentando allí un par de kms más.
Nos deseamos suerte y cada uno a su cajón: Jon en el de elite, los chicos en el verde-lima y yo en el azul (por solo 4 números, ya que el cajón anterior era para dorsales hasta el 2069 y yo tenía el 2073!)
El primer kms caos total. En mi cajón, y quizás también en el de delante, se ha colado todo quisqui y no hay manera de avanzar a un ritmo por debajo de los 5’ y pico por kms. Y encima mi peor miedo es que me pisoteen en talón y tenga que decir adiós otra vez a esta carrera.
Pasado los primeros 2 kms la cosa se soluciona y se puede mantener el ritmo deseado, aunque sigue habiendo gente que corre a zigzag intentando adelantar a todo lo que se mueve y cortando el paso a muchos.
De mi carrera no tengo mucho por decir . Sabía que lo mío era quedarme con el ritmo pactado con Jon, nunca más rápida de 4’30” ni más lenta de 4’50”.  
El calor era aguantable, entre los 19 y los 22 grados según las zonas sol y sombra, y la humedad mucho menor que en 2013. Se sudaba, sí, pero yo en 2013 en el km 3 ya estaba buscando el avituallamiento!
Una vez salida del apuro inicial, me he centrado en la carrera: el objetivo que habíamos pactado con Jon era de intentar correr los 2 10K alrededor de 46’ cada uno y si era posible, acelerar un poco en el km final. Tenía que frenarme ya que entre las ganas de recuperar el tiempo perdido en la salida y el perfil favorable había tramos en que las piernas iban solas.
Y sobre todo tenía que sobreponerme a los 2 puntos negros de 2013: el km 3, en el cual me enteré que las cosas no iban como esperaba, y el km 13 donde finalmente abandoné la carrera. Y mira por donde la ayuda en el km 3 me vino de parte de unos connacionales italianos (que por cierto siempre acuden numerosos a Valencia, sea por la Media que por la Maraton). Iban detrás mío y al ver la Ikurrina que lleva la equipación de mi club en la espalda, decidieron “seguimos la vasca, que se la ve con buen ritmo y bien centrada”. Me quedé con la sonrisa puesta y el km voló en progresión.
El paso por el km 10 salía algo más lento de lo previsto pero tampoco habíamos previsto el tapón de la salida así que no me molestó ver 47’ en vez que 46’. Lo importante era seguir manteniendo el ritmo por lo menos hasta el km 18 y allí ver si había más gasolina. En el km 13 para distraerme me tomaba el gel y justo después me regocijaba, junto con los que corrían alrededor mío, viendo los primeros pasar en paralelo a nosotros corriendo como rayos. Sabía que con algo de suerte me iba a dar tiempo ver pasar también a Jon antes de que se separaran los recorridos
Y así ha sido! Tras ver pasar los más de 20 africanos que daban solera a la carrera, he visto pasar a los 2 Bikila, Nuñez y Solis, a Nacho Cáceres, a Rafa Iglesias seguido por Eliseo Martin y luego, unas posiciones más atrás, justo detrás de la 4ª mujer, veo llegar Jon, solo como la 1, como a menudo le pasa en estas carreras importantes, pero con muy buena cara y muy buen ritmo! Me da tiempo gritarle que está yendo muy bien y tengo que volver a centrarme en mi carrera.
Finalmente acabo como previsto, un buen entreno con media general a 4’40” pero con un último km a 4’31” (adelantando a 4 chicas J)
Al reencuentro con Jon me entero de la buena noticia (que ya imaginaba) : ha mejorado su MP en casi un minuto con respecto al Campeonato de España de A Coruña, parando el crono en 1h09’14”! 38º de la general y 1º en categoría M40. Gracias a este resultado conseguimos entrar en la zona VIP donde falta justo la Ritona nacional porque hay un va y vien de gente comiendo, bebiendo, saludando los colegas etc
Aunque también este año no haya podido correrla como se merece, me gusta esta carrera!
Las cosas que más valoro: se corre por avenidas anchas, recorrido prácticamente plano, giros cómodos gracias a las enormes rotondas, amplias zonas de sombra que daban un respiro tras las amplias zonas de sol. En la zona de salida abundancia de baños químicos, he visto cola de máximo 6 o 7 personas, con 10.000 inscritos… nada a qué ver con las de decenas de runners que se ven en Barcelona.
La bolsa del corredor venía con camiseta, cordones rosas para zapatillas en apoyo a la jornada mundial per la recerca contra el cáncer de mama, lazos AECC con imperdible, lata de cerveza con limón, revista Distance, libreta con los detalles de la media, mochila, muestra de crema solar, muestra de gel frio Ice Power, descuento 25% en tiendas Intersport. En Barcelona te dan una camiseta Kalenji de la gama baja, dos folletos de carreras y una lata de Aquarius.
Avituallamientos en carrera con agua y con vasos de Powerade en km 5 – 10 – 15
Avituallamiento en meta: botellín de agua, botella de Powerade de 500ml, bolsa “finisher” con rejilla de 500 g de mandarinas, 3 piezas de bollería mini, un zumo de piña/uva/manzana, barra libre con vasos de cerveza con limón.
Una pasada el mail que te llega con tu resultado: puesto, detalles, desglose tiempos, estadísticas mi carrera al detalle

Cosas que hay que mejorar / cambiar: como pasa también en la media de Barcelona, los cajones, aparte el de elite, están hecho con las marcas que un atleta “piensa” hacer. Si bien habrá gente que se prepara para cumplir con la marca que piensa hacer, habrá unos cuanto (más - lo siento, yo cada día veo más tramposos) que se meten donde no le toca. Y no por cuestión de segundos o un par de minutos, sino por diferencias de minutos/km.
Yo estaba en el cajón azul, el segundo, y delante mío solo había otro, el verde lima con cerca de 2000 dorsales, más los 80 dorsales elite que la organización entregó a quien acreditaba marca por debajo de la 1h10’. Y reconozco que el cajón elite era legal: nada de guapas de gimnasio o amigos del organizador allí en primera fila para sacarse la foto (cosa que a Barcelona sucede domingo sí y domingo también).
Y además en mi cajón se le veía el plumero, se reconocían a primera vista como novatos o casi: camiseta de la carrera puesta y  al pasar la línea de salida, cuando el speaker decía “arriba las manos” la mayoría obedecían y chupaban cámara. Que me disculpen los partidarios del #Run4Fun pero en los cajones allí delante habitualmente está la gente que quiere correr, y que le importa relativamente de salir bien en la foto o por TeleLevante. De hecho, mientras yo intentaba hacerme un hueco corriendo a S y soltaba tacos interiores, unos cuantos corredores más externaban su frustración en voz alta. A lado mío un chico soltaba un gracioso “menos saludar y más correr” que me veía plenamente de acuerdo J
La mitad de la gente de mi cajón ha empezado la carrera a 5’30”/km y no por ser el primer km sino porque aquello era su ritmo objetivo de carrera. En el km 2 he adelantado el globo de las 2h! En el km 7 los que corríamos a ritmo de 4’40” hemos flipado adelantando un “practico” con un cartelito minúsculo que llevaba 1h45’. O sea, que tampoco las liebres tienen que haber funcionado bien,  aunque yo haya visto solo estos dos.
Y otra cosa que no me ha gustado – pero que no depende de la organización – mucha gente desmayándose, vomitando, cayendo redonda por deshidratación o falta de entreno. Por suerte los sanitarios en todos los casos que he podido ver han llegado muy rápidamente gracias también a la labor de voluntarios y policía pero me sabe muy mal que la gente se meta en estas cosas sin estar preparada.

Ah, por cierto! A la tercera la vencida: pienso volver en 2015 y competir de verdad! Ayer, si hubiera podido correr alrededor de mi marcas habituales (1h33’) podía haber ganado la categoría de Veterana C! 


domingo, 28 de septiembre de 2014

Challenge 10K Barcelona Ed. 2013-2014

Hoy tocaba ir a recoger un trofeo al que le tengo mucho cariño: el de la Challenge 10K.
Se trata de una competición que abarca toda la temporada atlética, desde inicio de setiembre hasta junio-julio del año siguiente y que es compuesta por 10-15 carreras de asfalto de 10K que se disputan en la ciudad de Barcelona. Casi 30.000 participantes, 6500 de ellos son mujeres.
Algunas carreras valen 100 puntos, y otras sólo 50. Las clasificaciones finales se calculan con los 6 mejores resultados de las carreras de 100 y los 2 mejores resultados de las carreras de 50. Clasificaciones Generales

Esta última temporada ha sido algo complicada para mí. Y no por estado de forma sino todo lo contrario. He empezado la pre-temporada en los Alpes Italianos, durante las vacaciones. Un comienzo inmejorable, que habrá que repetir. Entrenos cortos pero en altura y con perfiles exigentes, y también excursiones de horas y horas con subidas a paso rápido y bajadas corriendo. Optimo trabajo de piernas, corazón y pulmones. Todo entre los 600 y los 2.500m sobre el nivel del mar y, sobre todo, con un aire mucho más limpio de lo que acostumbramos a tragar en Barcelona.

Pasandolo pipa con il trail running

Pero las complicaciones han llegado porque los compromisos con el club (a los que acudo con mucho gusto, quede claro) se han solapado a algunas de las fechas de la Challenge. Primero de todo, entre septiembre, octubre y noviembre la dedicación casi total era a la preparación del maratón. Así que muchos kms, pero lentos y no ideales para correr un 10K a tope.  Supongo que este fue el motivo para que el Cros de Sants me saliera tan lento (carrera de 50 pptos).     El mismísimo día del maratón de Donosti se corría la Jean Bouin, carrera que vale 100 puntos y que habitualmente me sale redonda (fue mi primer sub50 hace 4 años, y primer sub44 hace 3 años).
El 15/12 se corría la Cursa de la Sagrera, donde me hubiera gustado estrenarme pero el Club me pidió ir a Vitoria a correr el medio maratón para ver si me podía sacar la mínima para  inscribirme al Campeonato de España de Medio Maratón en categoría veteranas pero también absoluta (mínima 1h35” y en Vitoria corrí en 1h33’27”).
Luego pude correr bastante bien los 10K de Sant Antoni, aunque viniendo de MP hecha el domingo anterior y con los primeros 5 km bajo una lluvia torrencial más que nada para crear un colchón de puntos.
Corrí la Cursa del Corte Inglés cuando ya estaba cargando kms lentos para la #LTBcn, no corrí la Cursa Bombers porque en mi opinión ya no es una carrera sino un circo, y la inscripción un robo. Fui a verla y a animar, pero esto no da puntos !
Pensaba luego estrenarme en la carrera de Nou Barris para ver si, aprovechando del buen estado de forma, conseguía mejorar puntuación en una carrera de 50 pero Jon se metió en la cabeza de ir a correr la Great RunManchester …y quien era yo para decirle que no?!?!!
La última ocasión era la Cursa de la Maquinista, donde corrí cuando ya llevaba 3 semanas con una molestia en el tendón de Aquiles izquierdo, y a pesar de ello y del calor típico de estas fechas en Barcelona, me salió una buena carrera, para consolidar la posición en el podio de categoría.
En fin, que no pude repetir el señor resultado de hace 2 años, 2ª absoluta de la Challenge 10K pero igualmente contenta, y aún más por compartir podio con dos corredoras, rivales en muchas carreras pero sobre todo compañeras y, como yo, veteranas.  
 
ya tenemos 4B - 2 de Jon y 2 mías
Con Linda Arnott, primera de categoría VetA


miércoles, 30 de abril de 2014

Long Trail Barcelona 2014

Llamadla Trail, llamadla Ultra. Pero no la llaméis carrera.

Una carrera, según la Real Academia Española es : f. Pugna de velocidad entre personas que corren, guían vehículos o montan animales.

El pasado sábado me he estrenado en una distancia superior al maratón, y fuera de lo que es mi hábitat ideal, atléticamente hablando, que es el asfalto.
Era otro de mis experimentos, para averiguar si lo que decía más de la mitad de la gente que conozco y que ha dejado las calles de las ciudades para entrenar y competir por el monte era cierto.
Las frases que más me habían repetido eran:
  • -      Que se disfruta mucho más
  • -      Que aquello es muy duro, física y mentalmente y que hay que entrenarlo en serio (como si los entrenos en asfalto no se tengan que hacer seriamente)
  • -      Que es toda otra cosa
  • -      Que si no has probado a correr una carrera de montaña, te falta algo y que acabar una Ultra tiene todo otro sabor
  • -      Que se crea un ambiente de compañerismo y de respeto.


Esta última frase ya me la habían repetido antes del maratón. Que si no corres un maratón, no eres un runner al 100%. Que la emoción que te da un maratón no te la da nada. Que el primer maratón es para acabarlo, sin mirar al crono ni tener pretensiones. Y que lo que más cuenta es la fortaleza mental.
Ahora, como para mí esto del maratón no había funcionado (no me he visto transformada en heroína; no he encontrado trabajo el día siguiente;  no me he emocionado particularmente; me había puesto objetivo del sub3h30” y lo había cumplido sin casi despeinarme), hace unos 3 meses, aprovechando del descuento para parados y que todavía me sobraba tiempo para entrenar, me apunté a la LongTrail de Barcelona. Más que nada para poder luego hablar con conocimiento del tema.


Estreno en la montaña con 69 km, para matar dos pájaros de un tiro: montaña y Ultra. Y no solo quería participar sino que, tras echar un vistazo a las clasificaciones del año pasado, me había puesto como objetivo el podio de veteranas. Yo soy así. Me pongo el listón alto, así me motivo para entrenar.
Perfil de la #LTBCN


Me iba a complicar la vida porque pensaba dedicar a la Ultra solo los últimos 20 días, ya que en mi agenda tenía un puñado de medios maratones – la más importante en A Coruña, donde se celebraba el Campeonato de España de la distancia – y un par de 10K, además de la vuelta a la cursa del Corte Inglés tras 4 años sin correrla. Aquello iba a ser el último compromiso de asfalto y luego la idea era dedicación absoluta a tierra, tiradas largas, rocas y desnivel.

Pero el caso ha querido que encontrara trabajo 40 días antes de la Long Trail. 
Un trabajo nuevo, con tareas que son toda una novedad para mí, así que necesito mucho training. Y da el caso que quien me tenía que hacer el training, me atendía a final del día laboral y en vez de salir a las 6, salía a las 8. Cansada, vacía mentalmente y físicamente. Literalmente incapaz de cambiarme, calzarme las zapatillas y subir a Collserola o Montjüic, ya sin luz.
Abril ha sido el mes en que más hubiera tenido que entrenar y en vez ha sido un mes muy pobre de entrenos, sea a nivel cuantitativo que cualitativo. 
Así que hasta el día anterior no tenía claro si participando iba a hacer una tontería, arriesgando y pasándolo muy mal y con encima peligro de lesionarme.

Pero justo el viernes por la mañana, que tenía que ser festivo - fiesta de la Liberación de la ocupación alemana en Italia a final de la II Guerra Mundial –y que me vio ir a la oficina igualmente para despachar algo de trabajo acumulado, 3 compañeros, que solo me conocen desde hace un mes, hicieron piña y me animaron a intentarlo.
Una vez en casa me comí unos 200gr de “penne al gorgonzola”, para cargar hidratos, que nunca están  de más. A las 6 me fui al fisio, para poner unos tapes preventivos en la rodilla que me había molestado en alguna bajada de los pocos entrenos hechos. Y a las 7 estaba preparando porciones de gominolas, dátiles, Parmigiano Reggiano, y cambio de ropa, barritas, y todo el material obligatorio que pedían para la carrera (manta de sobrevivencia, frontal, cortaviento)
Y  el sábado 26 madrugamos  y Jon me acompañó a Begues, con la idea de verme en el km 33 en la playa del Garraf, volver a Barcelona, hacer su entreno y luego volver a Begues, donde estaban las salidas y las metas de todas las 4 carreras. Vaya ultra se ha metido él también.
Poco antes de la salida me cruzo con Óscar y luego con Sami e Toni que también harán la misma distancia que yo. 
Sami, servidora, Toni y Jolu


Quizás cada uno de nosotros haya pensado de hacerla juntos a los demás, pero hay demasiada incógnita: Toni tiene más experiencia, Sami algo más que yo, yo novata total. De todos modos salimos juntos y fuimos  trotando durante los primeros kms que salen del pueblo por una senda ancha y con leve subida. Ya desde allí veo gente que sale disparada (muy poca) y la mayoría que va andando… a mí no me apetece andar: el perfil es favorable, voy fresca de energías y hasta tengo algo de frío así que trotar es lo menos que se puede hacer.
Pero es cierto que en mi cabecita de novatilla se enciende una alarma: y si luego la vas a pagar? Y si correr ahora en el km 55 te pasa factura y te encuentras vacías? Pero a la cabecita le gana la cabezona: oye, que yo he venido a CORRER una carrera de montaña! Y que si tendré que andar, andaré, pero no ahora!
Así que voy trotando, me paro lo mínimo al primer avituallamiento – muy pronto, en el km 5 – donde me llevo una alegría viendo a algunos voluntarios habituales de las carreras de asfalto. Me ha parecido estar por casa!
Y a partir de allí he ido haciendo mi carrera. Corriendo en todos los tramos llanos o con pendiente leve, trotando por los corriols (donde a menudo me hubiera gustado correr más, pero a menudo no había espacio para adelantar y si te tocaba delante alguien que andaba…pues, a andar! Y si trotaba lento…pues, a trotar lento!)
En las subidas más bestias era donde me veía con más fuerza. Naturalmente no corría, mi carencia de musculatura en las piernas no me lo permite, por mucho que entrene. Pero sí que subía andando rápido, con movimientos de las piernas que yo llamo de compás. Y aprovechando que el compás está formado por dos piernicas bien largas. Han sido los tramos donde más gente he adelantado.
Otras cosas las bajadas: más allá de la técnica (que me falta, aunque haya podido entrenarla algo durante la estancia en los Alpes) lo que no me permite ir al ritmo que me gustaría son mis rodillas de cristal. Las dos con condropatía, la derecha con su prótesis, y ambas sin la ayuda de unos cuádriceps femorales que puedan amortiguar los golpes. Han sido con diferencia las que peor lo han pasado y poco antes del km 60 he tenido que tomarme un ibuprofeno y hacer una bajada de casi 3 km sentándome en las roca y bajando las piernas desde sentada. Quizás en aquella bajada, allá por el km 62-65 se me ha escapado la corredora que ha llegado 12’ delante de mí.
Y luego estaban los tramos donde se corría. O quizás sería mejor decir donde yo corría. Porque, creedme, de gente corriendo he visto muy poca. Hasta en los tramos de pista forestal ancha y pendiente hacia abajo. Todo el mundo reservando fuerzas (para qué?) y en los kms finales porque ya se le había acabado la gasolina, a pesar de haber reservado fuerzas. En serio. Yo creo que de toda la gente con la que me crucé, que adelanté y que me adelantaron, corría una persona de cada 4. Participantes de la Long Trail y de la Ultra Trail.
No entiendo. O sea, puedo entender que te hayas pasado de vueltas al inicio y que al final no tengas para acabar fuerte. Es lo que me temía que me iba a pasar a mí. Pero, si has ido lento o andando desde el inicio y a 2/3 del recorrido te encuentras sin fuerzas, es que no tendrías que haberte metido en esto. Puede haber habido casos excepcionales, un mal día, un problema estomacal  (de hecho en el avituallamiento del km 20 había un chico, con buena percha y que se veía muy fuerte, que había tenido que abandonar por problemas estomacales y estaba esperando que viniera la furgoneta de la organización a buscarlo), una torcedura de tobillo. Pero la mayoría de la gente que he visto no parecía tener problemas importantes: sólo, no corría. En ningún momento. Porque su cuerpo no estaba entrenado para correr. Porque si es cierto que en la montaña los ritmos son diferentes, porque  te metes en cosas por las cuales no estás preparado?  Vete a hacer una excursión – GRATIS – de menos kms. Apúntate a una marcha no competitiva donde todo el mundo anda y donde se recorren menos kms. Me quedo sin entender. Lo siento. No me entra en la cabeza. Y no me digan que esta gente ha disfrutado. He visto unos zombies, ya en el km 40, que daban lástima. Aunque  a mí me daban más cabreos que lástima.
Y otra cosa que tengo que decir. Las equipaciones. Partiendo del presupuesto que cada persona se gasta su dinero como quiere, no es una equipación más chula y cara lo que te hace más fuerte, más resistente o más rápido. Y los que más quería comentar es que aunque te presentes en la línea de salida con 1000€ o más encima entre mochila, zapatillas, prendas compresivas, GPS de la Nasa y todo tipo de artefactos superchuli, no tienes ningún derecho de mirar los demás desde arriba hacia abajo y poner mueca de asco.
Personalmente he corrido con:
  • ·         Mallas cortas NB que uso en las carreras de asfalto – precio por debajo de los 20€
  • ·         Top NB que uso en las carreras de asfalto – ni me acuerdo el precio, que tiene más años que yo
  • ·         Camiseta de manga corta Asics Trail con cremallera delante – comprada de rebajas a 28€
  • ·         Calcetines Asics Maratón – gratis (haciendo la polémica prueba de la cinta para correr a 3’/km)
  • ·         Mochila con Camelback del Decathlon – 27,95€ en las rebajas del verano 2013
  • ·         Mizuno Ascend 6 – compradas en StartFitness a 68€
  • ·         Buff en el pelo – Bolsa de Corredor, incluida en la renovación del club

·   Valía más lo que llevaba de comida y barrita J
Como avituallamiento personal: dátiles y otros frutos secos, 3 barritas de Overstim almendras y melón (me ha sobrado una), un gel Gu con 35mg de cafeína (que no he tomado), mini porciones de Parmigiano Reggiano (entre tanto dulce había que meter algo salado), unas cuantas gominolas y dos barritas de regaliz por si me daba un bajón de tensión. Y llevaba un bidón de medio litro y pastillas de Isostar para hacerme mi bebida y evitar tener que beber en cada avituallamiento una de color diferente pero igualmente de algo índice glucémico.
En fin, la crónica no tiene nada destacable. Más allá de lo que han vendido, los paisajes en el parque del Garraf se reducen a piedras y más piedras. Todo muy reseco y pedregoso. Sólo he gozado de dos panoramas.
El primero, antes del km 10, donde también había un control de paso a sorpresa (y donde me comentaron que iba 5ª de las mujeres de la Long Trail) con una cruz y una buena vista a 360 grados que pero, por la emoción de oir la posición y mirar el ritmo que llevaba, me ha costado una caída muy aparatosa con un golpe muy fuerte en la parte delantera del tobillo derecho, además de caída lateral en un seto con espinas. Vamos, que el panorama a los dos minuto ya ni me lo recordaba.
Y el segundo cuando hemos visto el mar, allá por el km 25-26. Parecía tan cerca, refrescante, justo cuando el calor empezaba a apretar. Y lo bueno era que el tramo para llegar era casi todo de bajada. Pero por corriols. Y me ha tocado justo un corredor que le tenía miedo a los corriols. Así que he tenido que hacer 2 kms enteros muy muy lentos, sin posibilidad de adelantar, parciales de 11’ y pico y 14’ pico AL KM!!!!!! Y el tío como di nada, en ningún momento pensó hacerse de lado y dejar pasar la docena de personas que se habían quedado atrapadas detrás de él.  Cuando finalmente conseguí adelantarlo, la bajada se hizo más rápida, toda por debajo de los 7’/km y hasta un par de kms por debajo de los 6’/km (uno a 5’ pelado!). En el km 32 Jon había venido a buscarme y fuimos los dos trotando hacia la playa del Garraf. Que por cierto ha sido todo un descubrimiento! Es una pasada! Lástima no haber tenido tiempo y modo para disfrutarla como se merece! Allí me cambio el top, me limpio con una toalla húmeda, me seco, como y bebo obligada por Jon (efectivamente había comido muy poco hasta entonces), lleno la camelback con agua fresca y reanudo la marcha con Jon a mi lado durante un par de duros kms de subida con superficie de hormigón y luego de piedras muy empinada.

Cuando el juego se hace duro (de verdad) hay que andar

A partir de allí sé que hay avituallamientos más a menudo, la organización ha previsto que hacían falta ya que se van acumulando en las piernas los kms y el cansancio y encima el perfil de la segunda parte es más exigente.  Llego al avituallamiento de la Ermita de la Trinidad donde también se goza de buenas vistas, y donde tenemos derecho a los 3 minutos mágicos. 

Aprovecho para comer un poco de mi Parmigiano y alguna gominola de la organización aunque no con mucha alegría: pocos metros antes de este avituallamiento había visto un tío apartarse del camino para hacer pis y, sin haberse lavado las manos, coger de la bandeja galletas y gominolas. Se me ha cerrado algo el estómago y he decidido comer lo que llevaba encima aunque fuera más aparatoso abrir y cerrar cremallera que no pescar desde las bandejas de “uso público”. Del 47 al 50 se sube mucho y al siguiente avituallamiento, sólo líquido y servido por militares, me tomo una coca cola para recuperar lo que he sudado. Sigo trotando hasta el km 55 donde hago el cambio de Garmin (las baterías del mío sabía que no iban a durar para toda la carrera así que me había llevado también el de Jon para encenderlo cuando el mío iba a flaquear). Aquí mismo empieza una subida casi vertical y muy larga, casi 7 km, donde gracias al método del compás, puedo adelantar muchos corredores. Entre ellos una pareja de amigos ingleses con algún kilo de más que van despotricando contra las piedras del suelo. Cuánta razón! Las piedras sueltas han sido la constante de la carrera y las que en muchos tramos impedían correr más rápidos a pesar del perfil favorable. Pero lo peor todavía no había llegado: la bajada desde el km 61 al 64 ha acabado con mis rodillas y ha sido el tramo donde más me he visto en dificultad. Me ha pasado una chica que había adelantado en una subida y con la cual había recorrido un tramo andando y charlando. Tras verla pasar he tomado un ibuprofeno (que no ha hecho nada) y he llegado al avituallamiento del km 64 con alivio ya que a partir de allí era todo pista forestal y pinar y he podido trotar a gusto. Trotando he conseguido adelantar otra vez a la chica pero le he dicho que no me importaba entrar en meta juntas ya que a mi 4ª o 5ª me daba igual, ya sabía que iba 1ª de las veteranas. Mientras ella decidía he aminorado la marcha para ver si se animaba a correr pero no había manera. Al entrar al pueblo todavía estaba con ella pero nada, ya no tenía ni para trotar. Justo en el ultiko km, con Jon que viene hacia nosotras, se acerca desde atrás la Emma Roca, que venía como un tren acabando los 100 km de la Ultra. A mi aquel encuentro me ha animado aún más y me hubiera gustado seguirla y entrar el meta con ella. Pero Catuxa no podía con su alma así que hemos entrado en meta, las dos juntas, trotando y cogidas de la mano. Y allí hemos tenido nuestro momento de gloria porque había mogollón de fotógrafos que estaban pendientes de Emma y hemos  salido en el video que han colgado en la web más adelante. Y Emma se ha dado la vuelta para abrazarme y darme las gracias para los ánimos del último km.
Al acabar el trotecillo, por fin había buffet salado así que entre salchichón, aceitunas, patatas fritas y unas birritas me he quitado el dulce de la boca y mi estómago ha vuelto a nacer! 


Salud! operación rehidratación

Desafortunadamente lo peor todavía no había llegado: en las duchas se había acabado el agua fría. Estuvimos con Judith y Emma tiritando y maldiciendo todo y todos! Luego, a la espera de las premiaciones y de  que llegaran Toni y Sami, nos dio tiempo ver a un viejo amigo que vive en Begues y con el cual había quedado, pegarnos una buena charleta e ir a comer una pizza. Premiación a noche cerrada y con lluvia mientras seguía llegando gente. Hubo unos cuantos corredores que apuraron el tiempo máximo permitido. No quiero ni pensar lo que puede haber significado estar tantas horas dando vueltas por allí, y las ultimas estando cansados y de noche y bajo la lluvia. Habrán sido los que han ido andando todo el rato. O que no estaban preparados físicamente y han hecho el recorrido con dolores, calambres, problemas físicos en general. Perdonadme, pero no le veo sentido. Por una camiseta de finisher? No, gracias. (que encima es hasta feucha, y viendo la marca que patrocinaba la carrera, hubieran podido esforzarse algo más)
Volviendo a mi  “carrera”, como me esperaba  y a pesar de haber estado casi 10h metida en ella, no puedo decir que haya sido dura. En ningún momento he pensado que no iba a acabarla. Nunca. Me ha pasado por la cabeza más a menudo en un 10K de asfalto. Y hasta en algunas de ellas he abandonado. Pero aquí no ha sido así. Ni en aquella bajada final con las rodillas que pedían socorro. El resto del cuerpo estaba OK, al 100%. No miento si digo que hubiera podido trotar a 6’/km unos kms más, 4 o 5.
Y no soy ninguna superwoman. Solo soy una persona con un buen fondo, que intenta mantener su cuerpo en salud y fuerte, que sabe dosificar y que no se mete donde no es el caso. Al menos atléticamente hablando. Y que, toca decirlo una vez más, no tengo ningún interés en ir buscando “where is the limit” porque como ya he dicho unas cuantas veces, el limite te lo pone la vida misma, si tienes mala suerte: una enfermedad grave, una persona cercana que la sufre, encontrarse sin medios para vivir dignamente, un accidente de coche que te deja lisiado de por vida.
Ah, por cierto, finalmente, con el tiempo real he resultado ser la 4ª en entrar en meta, a solo 12’ de la tercera (mucho más joven y bastante más metida en serio en este mundillo) y sí, 1ª veterana. Así que me han tocado dos medallas: 1 de bronce como 4ª absoluta – premiaban las primeras 5 y yo ni lo sabía – y una de “oro” como primera de las over40.
Como podéis ver, sin ser ninguna experta en carreras de montaña, no es duro ni ir a podio. Yo me estrenaba en esto tipo de recorrido, por tipo de perfil, terreno y numero de km, pero con 20 mujeres participando en total, y solo 6 de ellas over40, es muy muy fácil llevarse un trofeo o una medalla.


Ah, y el tema compañerismo: aparte en breves momentos durante los avituallamientos o en en los casos de salir con amigos y querer hacerla toda juntos, aquí exactamente como en el asfalto, cada uno va a su bola. Quien malhumorado porque lo está pasando más, quien con mala hostia porque no puede adelantar, quien con la misma mala hostia porque no quiere que le adelanten y no deja el paso … hasta ha habido un chico que en el km 65 viéndome correr me ha espetado “por qué me hace esto? Como puedes correr cuando a mí me duele todo y me cuesta hasta andar?  Oiga, compañero de aventura, no haberse metido en el sarao…
En fin que tampoco en una ultra de montaña he encontrado la épica o mi nirvana… vuelvo al asfalto, muy a gusto! Ya no me venden ninguna moto.