Hasta el final era duda, y una vez decidido correrla la duda era si podía acabarla. Pero también tenía la esperanza de que mi cuerpo y sobre todo mi rodilla me dieran para acabarla por debajo de 1h40’.
El último entreno me había asustado, incomoda y con molestia en la rodilla desde el inicio, con solo 5 km recorridos. El sábado intentando descansar y no pensar demasiado en la carrera, aunque con poco éxito.
El domingo a pesar de ser carrera en casa ha tocado madrugón ya que la mitja arrancaba a las 8.45, todo de prisa, hasta el punto de mal entender la palabras de Jon y cerrar la puerta de casa con todos los juegos de llaves dentro.
Nervios añadidos , pero hay que ir hacia l’Arc de Triomf e intentar pensar solo en los 21K.
Sé perfectamente que no estoy preparada y que el dolor en la rodilla puede aparecer en cualquier momento. Jon al contrario va pletórico, ha entrenado muy bien como siempre, a pesar de llevar ya tres semanas trabajando en el turno de noche. Pero a lo largo de la pasada semana ha coincidido con unos cuantos corredores populares de élite, se ha hecho una prueba de esfuerzo que le ha dado muy buenos resultados y los médicos que le han seguido durante estas pruebas le han convencido, datos en las manos, que sus marca actuales no son en absolutos sus límites.
Vamos, que ha tenido una buena inyección de autoestima de cara a la carrera de hoy y también al maratón del 25 de marzo.
Vamos a la estación donde está montado el guardarropa y empiezan los encuentros, pactados o fortuitos. Yo veo los miembros de lo que será mi nuevo club, el C.M. Sigueme y voy a saludarle. Justo mientras me voy hacia ellos me cruzo con mi jefe en España y mi jefe en Europa: se han retado y me alegro mucho que finalmente hayan decidido correrla porque lo que es entrenar …vamos ….se nota que son hombres muy atareados!
Con el nuevo equipo, enseguida muy a gusto, me han tratado desde el primer momento como si fuera el Messi de la situación: foto de grupo con yo en el centro y mi camiseta con tanto de nombre como si fuera la presentación de un crack del futbol. Muy divertido y muy majos todos. Tras saludar vuelvo adonde está Jon y ya ha llegado José, otro compañero de Ashi, que nos cede su coche como guardarropa. Vamos a calentar yo y Jon juntos, no antes de haber ido al meeting point con sus compañeros de trabajo, unos cuantos de ellos ya habitués de las carreras (gracias o por culpa de Jon).
Luego nos separamos deseándonos suerte y Jon me dice que vendrá a buscarme los últimos kms. Supongo que lo dice para que yo me comprometa a acabarla para no decepcionarle.
Mientras voy hacia mi cajón me cruzo con muchos runners italianos, y muchísimos procedentes de Cerdeña, que es donde Jon y yo iremos a correr el Medio Maratón de la Laguna de Chia (Cagliari) en el puente del 1º de mayo y, en agosto, de vacaciones. Charlo un rato con algunos de ellos y luego a intentar entrar en el cajón. No hay manera: parece que a los fallos de la organización en tema de bolsa del corredor, camisetas de mala calidad y tallas de la misma, hay que añadir que los cajones no son bastante grandes para contener todos. Y ni hablar del control del color del dorsal y del cajón: nada de nada. Y tampoco he visto ninguna intervención de parte de los voluntarios que llevaban camiseta “control de dorsales” (por cierto, de bastante buena calidad y bien impresas). La única intervención que se les vio hacer fue aguantar el arco amarillo de Sport que se desinfló encima de las cabezas de algunos runners justo cuando esprintaban hacia meta.

Volviendo a la carrera, he podido entrar en el cajón sólo empujando y colándome bajo brazos y piernas, he saludado rápidamente los miembros de mi ex equipo , abrazado Sònia, una de ellos y pensar en acabar la carrera.
Desde enseguida me he encontrado bastante bien, aunque he salido más rápida de lo que me hubiera gustado, y he pasado los 10K en 46’17”. A partir de allí he visto como mis piernas se vaciaban poco a poco, así como veía una barbaridad de runners recortando como y más de lo habitual. De hecho, copio y pego una frase de una runner del club Corredors.cat que bien ha “fotografiado” el asunto: “correr sola en la calzada, mientras estoy compitiendo con otros 12500, no tiene precio …. Sí, 20€.” Así era la cosa, en una curva para irnos de Garcia Fària hacia Av.da Litoral, rodeada por un grupo de unos 60 runners, he pasado por la calzada acompañada solo por otro corredor, todos los demás por la acera. No me han faltado un par de tropezones “gracias “ a recortadores que de repente volvían a la calzada sin avisar.Otro enésimo fallo de la organización: los avituallamientos. Pocos voluntarios, los runners llegaban a las mesas y los botellines de agua todavía estaban en los envoltorios de plástico y había que sacarlos nosotros, perdiendo tiempo valioso y creando tapones y atascos de gente.
En el km 11 y pico he tomado el gel endurance y aunque no haya notado los beneficios como en otras ocasiones, algo me he animado. Cuando ya estaba en el km 17 y pico he tomado el segundo y me he llevado la mala sorpresa de haberme llevado un tubito de compota de manzanas en vez que el gel Sprint habitual. Justo tras un km me ha venido a buscar Jon pero desde enseguida se ha enterado que las piernas no tiraban y no ha insistido para que yo sprintara como otras veces. Me ha acompañado animándome hasta meta. Una vez llegados le he preguntado por su carrera y el crack ha bajado de mas de un minuto su MP de Granollers. Ha acabado en 1h12’03”, justo detrás de las tres primeras mujeres, keniatas de nivel mundial. Clasificaciones . Destacar el puesto 12 del gran Jaume Leiva, primer blanco en meta y a pocos segundos de su recién MP de 1h03'35" de la Mitja de Granollers, corriendo practicamente solo por 16 km.
De todos modos yo he cumplido con mis tres objetivos:
- Acabarla- Hacerlo por debajo de 1h40’ (por los pelos, ya que el crono se ha parado en 1h39’49” 20” más lenta que en 2011
- Adelantar a las 3 tramposas que habían acreditado una marca mucho inferior a las reales
Al acabar he ido a las carpas de la Cruz Roja para que me dieran hielo y esto ha ayudado para que no me entrara enseguida dolor fuerte, aunque a lo largo del día se han notado los 21K y he tenido que tomarme un Ibuprofeno y poner mas hielo.
Tras la carrera, charla y comentarios con mis jefes, mie nuevos compañeros de club y una crack que llevaba rato sin ver y con la cual he vuelto a coincidir con mucho gusto, Yolanda Riera. Una vez de vuelta al barrio, gracias a una vecina y pasando de su balcón al nuestro hemos conseguido entrar en casa, ducharnos, cambiarnos e irnos a comer al restaurante libanés Fenicia.
A lo largo de la tarde hemos visto los resumen de TV3 y de Teledeporte y en este último Jon sale por un buen rato. Orgullosa del él!